ACTO SOLIDARIO EN SEGOVIA

 

Para denunciar en la calle los grandes dramas de la humanidad, como son el Hambre, el Paro, la Esclavitud Infantil, ... representamos una serie de estatuas humanas y performances que intentaban reflejar esas situaciones de injusticia.

Los niños que yacen en la basura representan los 400 millones de niños condenados por nuestro consumismo.
Junto a un gran mapa de África que mostraba con fotografías y datos la situación de este continente, tocamos la caja, el tambor, el yembé y el timbal.

La difusión de cultura solidaria, con nuestro puesto de publicaciones, es el centro del acto solidario.
Intercalado con los ritmos africanos de la percusión, recitamos algunos poemas que reflejan claramente los clamores del 85% de la humanidad.

Otra de las esculturas humanas intenta reflejar el drama de los inmigrantes que mueren en nuestras costas.
Cerca de esta escultura humana, un grupo de jóvenes y niños colorea un mural.

En las siguientes fotografías vemos el ambiente que se generó en la calle.

Tras el acto solidario de la mañana, nos dirigimos a comer a la Fuencisla, donde reponemos nuestras fuerzas antes de dirigirnos a visitar el sepulcro de San Juán de la Cruz

En las siguientes fotografías vemos el sepulcro donde estuvo depositado el cuerpo incorrupto de San Juán de la Cruz hasta su beatificación en 1675, y el sepulcro actual en el que se encuentrtan sus restos.

Después de esta interesante visita, nos dirigimos hacia el Alcázar, que se encuentra en uno de los puntos más altos de la ciudad.

Para salvar el tremendo desnivel, subimos por el atajo conocido como la "cuesta de la zorra", el cual nos deja exhaustos y con las piernas flaqueando.

Una vez arriba, y tras una explicación de Julia, nos hacemos una foto de familia.

Después del Alcázar, nos dirigimos a ver los exteriores de la Catedral, que nos comenta Alba.

Una vez de vuelta hacia los coches, merendamos de nuevo en la Fuencisla, y entre los árboles del bosque, asistimos a la otoñal estampa de los 7 enanitos junto a BlancoNieves

Ya por la noche, en uno de los locales de la Parroquia de San Frutos, que su párroco muy amablemente nos ha dejado para pasar la noche, aprovechamos para calentarnos, leer el periódico, preparar los materiales para la difusión de cultura solidaria del día siguiente en las parroquias...

...y cómo no, hacer la cena y ayudar a los más pequeños en sus deberes.

En la mañana del domingo, acudimos a dos parroquias de la ciudad, la de Santa Eulalia, y la de San José Obrero, a la que corresponde la fotografía de abajo.

Y de vuelta a casa, paramos a comer en el área recreativa de El Chorro, en Navafría. El paisaje es precioso, así que tendremos que volver en otra ocasión. La vuelta a casa la hacemos por el puerto de Navafría (1773 m.) disfrutando de un paisaje otoñal inolvidable.

Volver a fotos