Crónicas del despilfarro

vivir-encima-posibilidadesHan llegado las vacas flacas y ahora nos parece mentira, según nos vamos enterando, de las cosas en que se gastaban los dineros públicos. Muchas cifras no las conoceremos, pero en otras estamos hablando de cifras que se expresan en millones de euros: 12,3 millones para las “embajadas” de Asturias en Madrid y Ginebra.

Hoy vemos farolas, otrora brillantes y hasta deslumbrantes, de varios brazos con uno solo encendido… suficiente. Polideportivos cerrados: estupendas instalaciones que ahora no tienen ni para pagar la luz. El que quiera hacer deporte… que de vueltas corriendo al polideportivo. La residencia de estudiantes del campus de Mieres, prácticamente acabada… y cerrada. Museos por doquier sobre cosas de lo más variado que ahora deben permanecer cerrados.

Carreteras a medio hacer que se han quedado paradas: la autopista a La Espina debe ser el más caro circuito de senderismo del mundo. El AVE, que por ahora se quedará en Campomanes. Se terminará la variante y todavía no hay un trazado proyectado para seguir las obras. La autovía del cantábrico, en la que según testigos han aparecido seres extraños que parecía que iban a trabajar. Son pocos y aparecen y desparecen repentinamente y sin dejar rastro.

En las grandes obras que se han hecho estos últimos años, algunas sin terminar, los sobrecostes son una vieja tradición que todo el mundo se ha empeñado en mantener: el puerto del Musel en Gijón, el Calatrava en Oviedo.

Dice la ministra vicepresidenta que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Los ciudadanos no sabemos, pero nuestras instituciones públicas, desde luego. Pero como ellos gastan de nuestro dinero, parece que sí, que son ellos, los que han vivido por encima de nuestras posibilidades.